Optimiza tu guardarropa

La historia de por qué y cómo decidí optimizar mi guardarropa empieza por una razón «poco usual». Hace unos 3 años empecé a viajar por trabajo. En aquella ocasión viajé a Brasil por aproximadamente un mes y la política de viajes de trabajo es que la empresa sí paga la lavandería en estancias de más de una semana pero también hay montos permitidos que no se deben exceder. Cuando empecé a empacar me costó mucho trabajo decidir qué llevar y terminé con un par de maletas gigantescas porque tenía muy pocas piezas que combinaran entre sí. Aparte, había pedido una semana de vacaciones al terminar para poder ir a Argentina y como era época de invierno tuve que comprar ropa para el frío y ya no cabía nada. De ahí nació mi interés en tener un guardarropa que cupiera en una maleta y que me diera una amplia variedad de opciones para vestir.

Blog - Wardrobe

¿Qué otros beneficios hay?

  • Gasto menos en ropa porque sólo voy reemplazando piezas que ya están muy gastadas o que ya no me quedan.
  • Reduzco la fatiga para decidir qué ponerme en la mañana. Como todo lo que tengo puede combinar entre sí, literalmente puedo sacar del clóset lo primero que vea y ponérmelo.
  • Consumo más responsablemente y genero menos desperdicio. No tengo una sola pieza de ropa que haya comprado, usado sólo un par de veces, dejado olvidada en el fondo del clóset durante un año para luego desecharla como solía sucederme en el pasado y como veo que sigue sucediendo con mucha gente.

¿Cómo empezar?

  1. Elegir colores. Para mí fue más fácil empezar por elegir unos 4 colores que me gusten y que combinen entre sí. Es recomendable que 2 o 3 de esos colores sean neutros. La paleta que yo elegí fue blanco, beige, azul marino y rojo porque ese es mi color favorito.
  2. Elegir piezas «básicas». Para poder optimizar mi guardarropa procuro elegir piezas que no sean de «moda rápida» sino más clásicas de las que se puedan usar varias temporadas. También es necesario considerar tus circunstancias actuales, como por ejemplo si de lunes a viernes necesitas ropa formal para la oficina o si eres mamá de tiempo completo y necesitas opciones más cómodas para moverte. Debido a que yo trabajo en oficina, mi lista de piezas incluye:
    • Pantalones de vestir (4 – al menos uno de cada color)
    • Jeans – (entre 2 y 4)
    • Blazers – (2)
    • Suéteres (2)
    • Camisas con botones y cuello alto (4-al menos una de cada color)
    • Blusas sin botones y cuello bajo (4-al menos una de cada color)
    • Vestidos (2)
    • Chamarras o gabardinas (2)
    • Zapatilla cerrada con tacón (2)
    • Flats o tennis para vestir informal (2)
  3. Checar qué es lo que ya tienes. Para que no empieces desde cero ni gastes en algo que no necesites. Para las piezas que no son de los colores que elegiste o no sean «básicas» tienes 3 opciones: quedártelas y usarlas hasta que se desgasten pero no serán candidatas a reemplazo, donarlas si es que aún están en buenas condiciones o tirarlas.

Estos son los pasos básicos para empezar y puedes decidir cambiarlos, añadir cosas o elegir colores y piezas clave diferentes pero la idea es que tengas una referencia inicial. Si este post te sirvió, vuelve a visitar el blog el próximo fin de semana para ver más temas de tu interés. ¡Gracias por leerme!

30 ideas para cuidar de ti mismo

¿Qué tan bien crees que cuidas de ti?

Blog - Self Care

Últimamente en internet ha ido creciendo la cantidad de contenido relacionado con «self-care», pero creo que este concepto debe ir mucho más allá de lo que se verá bien en Instagram o YouTube y contribuir a que una persona adulta se sienta bien y continúe desarrollando su potencial. Esto no significa que quienes gusten de encender velas aromáticas para sentirse relajados dejen de hacerlo, pero sí creo que hay acciones más básicas que tienen mayor impacto aunque no sirvan para subir la foto en Instagram (nunca he visto que alguien presuma en Instagram mientras le sacan sangre para un exámen médico de rutina)

Hoy lo que quiero compartir son diversas actividades para que cuides de tu bienestar de forma integral. Algunas cosas básicas, otras recomendables y por último las adicionales para los que insisten en consentirse.

Básico:

 
  1. Come al menos 3 veces al día algo balanceado y minimizando alimentos procesados
  2. Toma 2 litros de agua
  3. Haz ejercicio
  4. Ve por una evaluación médica al menos una vez al año, aunque estés aparentemente saludable
  5. Duerme 7 u 8 horas
  6. Mantén tu higiene (báñate, lávate los dientes, etc)
  7. Vístete con ropa cómoda y presentable
  8. Platica con familia y amigos
  9. Elimina deudas
  10. Limpia y ordena tu hogar
  11. Trabaja en algo que sea útil, te guste y esté bien remunerado

Recomendable:

  1. Practica un hobby cultural o deportivo
  2. Ahorra
  3. Lee
  4. Toma cursos
  5. Escribe tus metas y planea cómo conseguirlas
  6. Toma vitaminas
  7. Planea tu día
  8. Escucha música
  9. Medita
  10. Juega con tu mascota

Adicional:

  1. Decora tu hogar con flores o velas
  2. Haz listas de cosas que agradeces
  3. Ve al spa
  4. Visita un lugar nuevo (restaurante, museo, etc)
  5. Mantén un diario
  6. Duerme una siesta
  7. Ve una película
  8. Sal a caminar
  9. Recompénsate por tus logros

Puedes agregar más cosas si lo consideras necesario… La idea es que tengas al menos una referencia para cuidar mejor de ti. Si este post te sirvió, vuelve a visitar el blog el próximo fin de semana para ver más temas de tu interés. ¡Gracias por leerme!

Reacciones adversas de la pastilla anticonceptiva

Para empezar quiero decir que no tengo formación médica ni alguna preparación que me califique como experta en salud por lo que el resto de lo que está escrito sólo se refiere a la experiencia que yo tuve y las decisiones que tomé. En caso de que tengas alguna experiencia similar por favor consulta a tu médico.

 

Blog - Pastilla_anticonceptiva

Ahora sí, empezaré con mi historia:

Hace algunos años fui a una consulta con el ginecólogo debido a que estaba teniendo periodos irregulares y al hacer un ultrasonido basal detectó que tenía quistes en los ovarios por lo que recomendó que empezara a tomar pastillas anticonceptivas (Radiance 20) y que al mismo tiempo hiciera un cambio de dieta. Seguí sus instrucciones y después de varios meses concluyó que ya no era necesario que continuara con el tratamiento… al menos no para controlar los quistes pero si quería continuar con las pastillas como método anticonceptivo no había problema. En ese momento decidí seguir tomándolas porque no había presentado ninguna molestia y continué así durante al menos 3 años.

El año pasado, por una u otra razón dejé de tomarlas y al iniciar este año decidí volver a ingerirlas. La primera reacción adversa que tuve fue sangrado a unos 8 o 9 días de haber empezado a tomarlas, pero no le di mucha importancia. Sin embargo, durante el mes se le fueron sumando otras molestias como inflamación del abdomen particularmente del lado derecho por donde está el hígado, hinchazón y dolor de los senos, náuseas y sensación de fatiga… todos estos fueron síntomas físicos que si bien me incomodaban no me inquietaron tanto como el siguiente.

Debido a varias circunstancias en la oficina, durante un tiempo me había sentido a ratos enojada y a ratos apática, pero en Enero me empecé a sentir peor y me costaba mucho convencerme de salir a trabajar, pensar en tener juntas me causaba demasiada ansiedad que en los peores casos no me dejaba dormir, empecé a pensar que nada de lo que hacía tenía sentido y que aunque buscara y encontrara otro trabajo nada me garantizaba que no sería todo igual. Pronto esta sensación también se trasladó también a cosas fuera del trabajo y no encontraba cosas que me pusieran «feliz»… Incluso en un par de ocasiones terminé llorando al tener conversaciones telefónicas sobre el tema con un amigo. En pocas palabras, estaba teniendo síntomas de depresión.

Es difícil relacionar problemas psicológicos con la toma de anticonceptivos, pero justo cuando estaba preparando mentalmente mi resumen de los síntomas físicos que había tenido para consultar al médico se me ocurrió revisar el apartado de «REACCIONES ADVERSAS» que viene en la hojita dentro de la caja de Radiance 20 y para mi sorpresa en la lista incluyen «depresión mental».

Lo que hice después de leer esto fue checar opciones de otros métodos anticonceptivos parecidos (parche e inyecciones) para poder cambiar al siguiente mes, y me puse a buscar información sobre los ingredientes activos: anticonceptivo oral – drospirenona y etinilestradiol, parche – norelgestromin y etinilestradiol e inyección – medroxiprogesterona y estradiol. Después también quise buscar información sobre los efectos adversos de cada uno en la página de la FDA (Food and Drug Administration de Estados Unidos, https://www.fda.gov/default.htm) que a mi parecer es una fuente confiable y de ahí redirigen a esta otra https://dailymed.nlm.nih.gov/dailymed/ para buscar «side effects» de algún medicamento. Todos tenían información sobre los efectos adversos presentados durante los ensayos clínicos y la depresión se listaba en ellos como un efecto que se presentó en 1.5% de los casos… Aunque el porcentaje es bastante bajo, ahí está la posibilidad de que también le pueda ocurrir a uno.

Por último lo que decidí fue que mi método preferido por el momento sería el condón para disminuir el riesgo de reacciones adversas y debo decir que durante Febrero no me he sentido deprimida y todos los demás síntomas físicos desaparecieron.

Cabe aclarar que hay muchos otros métodos más de los que no he hablado en este post (ej. DIU, implante anticonceptivo, espermicida, etc.) cuya eficacia, ventajas y desventajas podrías consultar con tu ginecólogo si te encontraras en una situación similar que te haga considerar cambiar de método.

Yo sé que este post aborda un tema del que no muchas mujeres hablan pero consideré relevante compartir mi experiencia. Vuelve a visitar el blog el próximo fin de semana para ver otro tema de tu interés. ¡Gracias por leerme!

15 pasos para planear tu viaje

El año pasado finalmente cumplí uno de mis sueños de toda la vida que era viajar a Japón. Como me gusta ser muy independiente y hacer las cosas a mi manera quería ir sola, trazar mi propia ruta, no ir en tour sujeta a un guía y mucho menos a un grupo, visitar los lugares que yo quisiera e ir disfrutando las cosas a mi ritmo. Por supuesto viajar así a un lugar lejano, desconocido y con un idioma muy diferente requiere una buena planeación y por eso quiero compartir en este post los pasos que yo seguí para que tú también puedas planear un viaje (no necesariamente tiene que ser a Japón, ya que voy a poner las ideas más generales).

Blog-Planear_un_viaje

El Plan

  1. Decide el destino. Este es el paso número uno. Para mí era bastante simple porque Japón era el lugar #1 en mi lista pero para ti puede que sea un proceso un poco más complicado y puede que no sólo seas tú quien decida en caso de que quieras viajar con pareja, con amigos o si ya tienes familia.
  2. Decide en qué época del año ir. Considera las restricciones que tengas por el trabajo o la escuela e investiga también cuáles son las mejores temporadas para viajar al destino que seleccionaste. Afortunadamente yo puedo decidir cuándo pedir vacaciones en mi trabajo y los mejores meses para viajar a Japón son Abril y Noviembre, el primero porque es primavera y el clima ya es algo cálido pero no sofocante además de que se puede ver los cerezos en flor y el segundo porque es otoño cuando ya no hace tanto calor y los paisajes son lindos con el cambio de color de las hojas. Mi preferencia fue ir en otoño porque no me gustan las aglomeraciones y creo que de haber visitado jardines y templos en la época en la que los cerezos florecen me hubiera «engentado». Lamentablemente no pude ir en Noviembre porque mis días de vacaciones expiraban justo al empezar, así que fui toda la segunda mitad de Octubre y aproveché el «puente» de día de muertos para juntar más días.
  3. Decide cuánto tiempo quedarte. Para los que trabajamos en oficina depende mucho de cuántos días de vacaciones tengamos disponibles. Mi recomendación si el viaje es a algún lugar del extranjero sería pasar ahí al menos dos semanas, para realmente tener tiempo de conocer y disfrutar con calma.
  4. Traza tu ruta. Si tu intención es visitar más de una ciudad, es bueno definir la lista de lugares a los que quieres ir, cuánto tiempo consideras necesario pasar en cada uno y de preferencia trazar una ruta en un mapa para conectar los puntos de una manera más óptima (no llegar a la ciudad A, para luego ir a visitar la ciudad B que esté a 300Km y regresar a la ciudad C que quedaba a 60Km de la A por poner un ejemplo). Considera también que ese transporte de un lugar a otro «quita» tiempo por lo que tal vez los 3 días que planeabas pasar en un lugar tendrán que reducirse a 2.5 días para que puedas transportarte al siguiente… Puede parecer muy obvio pero en la práctica no lo es tanto.
  5. Arma tu presupuesto y ahorra. Este paso va a requerir que hagas una investigación sobre costos promedio de boleto de avión, hospedaje (dependiendo de tus preferencias), comidas, costo del transporte entre los lugares que definiste en el punto anterior y un extra para tus actividades (ejemplo, entradas a museos, eventos, clases, etc). Si no sabes cómo empezar a ahorrar, da click aquí  para ver el post que escribí sobre el tema
  6. Saca una tarjeta de crédito en caso de que todavía no tengas una. Si ya cuentas con tarjeta, verifica con tu banco que puedan subirte el límite de crédito para que no tengas que estar cargando mucho efectivo. Checa también los beneficios que tengan para viajes (ej: millas, meses sin intereses para compras en el extranjero, etc). Investiga muy bien cuáles son las tarjetas mejor aceptadas al lugar al que viajas… Me sorprendió en mi viaje que American Express no era aceptada en varios comercios, restaurantes e incluso hoteles en Japón, sin embargo no tuve problemas con una tarjeta respaldada por MasterCard.
  7. Compra tus boletos de avión. De preferencia con un par de meses de anticipación, ya que cuando se acerca más la fecha de salida se encarece el costo. Tip extra: A mí me sirvió mucho utilizar Google Flights para comparar los vuelos con el menor tiempo y menor costo.
  8. Reserva tu hospedaje. Como yo viajaba sola no quería hospedarme en un hostal porque soy algo desconfiada y tampoco reservé un Airbnb porque en caso de que «me perdiera» creo que era más fácil preguntar cómo llegar a un hotel que a una casa. Así que me concentré en buscar hoteles, que tuvieran un precio razonable, que estuvieran recomendados y que quedaran cerca de estaciones de tren o paradas de autobús para que me fuera más fácil moverme con todo y equipaje. Procura guardar tus comprobantes de reservación y que sean fáciles de localizar, e incluso te recomendaría imprimirlos por si llegas a encontrarte sin WiFi o sin batería en el celular.
  9. Checa tu pasaporte y verifica si se requiere visa. Puede ser bastante obvio pero no olvides revisar cuándo vence tu pasaporte y si está próximo a vencer haz tu cita para renovarlo. Si se requiere visa, infórmate sobre el proceso para adquirirla y cuánto tiempo pueden tardar en dártela, para que programes la cita con tiempo.
  10. Checa tus opciones para transporte entre ciudades y si hay alguna opción que te permita economizar, adquiérela. En mi caso la mejor forma de transportarme entre ciudades sería en tren, así que adquirí el JR Pass para 14 días y con eso ahorré aproximadamente un 20% de lo que hubiera gastado sin adquirirlo, además de que en también funcionaba para algunas líneas de metro, autobuses y ferries operados por JR.
  11. Planea cómo mantenerte comunicado y tener acceso a internet durante tu viaje. Investiga opciones que pueden ir desde contratar un plan de datos en tu celular para usar en emergencias y cuando no estés en lugares con WiFi, hasta adquirir una tarjeta SIM en el país a donde vas o un dispositivo de WiFi portátil. Para mí la mejor opción fue esta última… Hice mi reservación por internet un par de días antes de irme y al llegar allá fui a recoger mi el mini-dispositivo en un mostrador dentro del mismo aeropuerto. Me sirvió bastante porque a pesar de que sí hay varios lugares con WiFi gratis en las ciudades, cuando visitaba lugares más alejados y requería ver Google Maps para no perderme la WiFi portátil fue mi salvación.
  12. Haz un plan a detalle. Toma la lista de ciudades que escribiste en el punto 4 y ahora ve más a detalle qué te gustaría ver o hacer en cada una para ir armando un itinerario más detallado. Toma en cuenta que habrá lugares que sólo puedas visitar a ciertas horas (ej: museos que sólo estén abiertos de 9am a 5pm), el tiempo que te podría llevar trasladarte de un lugar a otro, así como el tiempo que puedas pasar haciendo fila para entrar. Con esto tendrás una idea más realista de qué cosas son las que sí vas a alcanzar a hacer y priorizarás mejor. Además, sirve para preparar el siguiente punto.
  13. Prepara tu maleta. Y procura empacar ligero… No hay nada más molesto que tener que trasladarte de una ciudad a otra con una maleta muy grande y pesada. Pasé 16 días en Japón y la maleta que llevé no pesaba más de 10 Kg pero aún así se me hacía molesto subirla y bajarla en estaciones de trenes o tomar un autobus con ella. Mi recomendación es que lleves ropa para unos 4 o 5 días y al lugar donde vayas busques una lavandería de autoservicio o mejor aún, verifica si en los hoteles que reservaste hay una. Lleva sólo 2 pares de zapatos (los que lleves puestos al aeropuerto y otro en la maleta) y adquiere un «kit de viaje» (frascos pequeños para llevar tus productos de aseo personal o cosméticos).
  14. Prepara algo de efectivo. Lleva suficiente para cambiar en el aeropuerto y hazlo como último paso antes de pasar a las salas de espera por seguridad. Si cambias una buena cantidad de dinero y luego sigues paseando en el aeropuerto sin entrar a las salas de espera te expones a que el cajero que te atendió en la casa de cambio haya mensajeado o dado la señal a alguien más para que te siga y te robe… pero si vas directo de la casa de cambio hacia las salas de espera se reduce el riesgo, ya que sólo pueden pasar personas que tengan pase de abordar y no estás dando mucho tiempo para que te sigan.
  15. Disfruta el viaje.
 

Como les decía, estos fueron los pasos que yo seguí en mi planeación para el viaje. Puedes agregar más cosas si lo consideras necesario… La idea es que tengas al menos una referencia para armar tu propio plan. Dicen que un viaje se disfruta tres veces: cuando lo planeas, cuando lo haces y cuando lo recuerdas… este fue solo el primer paso.

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Vivir sola: Cosas que debes considerar

Hace 9 años cuando salí de la universidad busqué trabajo en la Ciudad de México y me mudé a un departamento con mi hermana y otro roomate. Después de año y medio nuestra casera prácticamente nos sacó para darle el departamento a su hermana porque se estaba divorciando, así que aproveché también la oportunidad y junto con mi novio de aquél entonces decidí rentar el departamento donde vivo. Después de otro año y medio nos separamos y yo me quedé en el mismo lugar y desde entonces vivo sola sin compartir con ningún roomie… Haciendo la cuenta son 6 años por lo que creo que puedo compartir lo que veo como ventajas y desventajas de vivir sin compañía.

Esperaría que al leer esto pueda ayudarte a decidir si vivir solo(a) sería bueno para tí… o si acabas de embarcarte en la aventura de vivir por tu cuenta que sepas qué puedes esperar y te prepares lo mejor posible. Así que aquí vamos.

Blog-Vivir_sola

Lo que se disfruta

  • Dormir. Como para mí el sueño es sagrado algo de lo que más he disfrutado viviendo sola es que nadie interrumpe mis horarios de sueño. Nadie me desvela con música, con la luz de televisión prendida o con visitas a las que no quiero recibir. Tampoco me despiertan temprano con el ruido de la licuadora para preparar un smoothie. Si me duermo tarde o madrugo depende completamente de mí.
  • Comer lo que me gusta. Tengo garantizado comer lo que se me antoja todos los días porque no tengo que someterlo a decisión de alguien más.
  • Tener tiempo y espacio para mí y mis hobbies. A nadie le molesta si regresando de la oficina acaparo la televisión para ponerme al corriente con los estrenos de anime del día, si mientras me baño pongo k-pop o si tengo la mesa de centro de la sala completamente ocupada con libros y revistas.
  • Ser más autosuficiente. Saber que realmente puedes cuidar de ti mismo en el día a día o enfrentar pequeños problemas solo y salir victorioso es muy satisfactorio. Para mí esto ha implicado experiencias diversas, como aprender a cocinar, conseguir un cerrajero en domingo o idear cómo matar a una araña grande y café sin acercarme tanto a ella (porque soy aracnofóbica y porque no quería arriesgar la posibilidad de que fuera una violinista y me picara)
  • Estudiar o trabajar sin ruidos ni interrupciones. He podido estudiar cómodamente para exámenes sin muchas distracciones y también hago home office al menos un día a la semana en el que puedo avanzar mucho más rápido en tareas individuales que si estuviera en la oficina (además de que puedo hacerlo en pants y sudadera)
  • Es más fácil controlar el entorno para cumplir con una dieta. No vas a encontrar un bote de helado en el refrigerador o a ser tentado por la pizza de tu roomie.
  • Estar en pareja. «Netflix & chill» nunca es tan sencillo como cuando dispones de tu propio espacio (excepto tal vez cuando vives con tu pareja pero eso ya es otra historia que también trae ventajas y desventajas diferentes).

Lo que se complica

  • La seguridad. Aunque afortunadamente a mí no me ha pasado nada, la seguridad es un factor muy importante a considerar para las personas que viven solas y se tienen que tomar precauciones adicionales como por ejemplo escoger una buena zona, ver si el edificio tiene vigilancia y cámaras de seguridad aunque eso implique que pagues un poco más en la cuota de mantenimiento, cambiar chapas del departamento o instalar más (nunca sabes si las personas que vivieron ahí antes siguen teniendo acceso o si alguna vez dieron una copia de las llaves a alguien más), que el estacionamiento tenga puertas automáticas para que no tengas que bajar a abrirlas en caso de que llegues muy tarde en la noche, etc.
  • Cocinar para uno. Aunque es la salida fácil no recomiendo pedir comida muy seguido porque con el tiempo se gasta mucho dinero y se aumentan varios kilos. Cocinar es una mejor opción pero llega a ser difícil comprar cantidades pequeñas o modificar las recetas para preparar menos porciones, especialmente al principio… así que en lo que vas calculando probablemente tengas que comer varios días lo mismo o desperdiciar un montón de comida.
  • Encontrar cómo «desahogarte». Nadie va a estar en casa para escuchar pacientemente las veinte razones por las que tuviste un mal día en el trabajo o la historia de cómo esquivaste a un imbécil que se te cerró en el camino a casa.
  • Los gastos. Pagar renta, mantenimiento y servicios sin compartir con nadie es un gasto significativo… Piensa bien si es algo que puedes absorber sin que limite tu capacidad para gastar en otras cosas como ropa o entretenimiento o que no puedas ahorrar.
  • Enfermedades o accidentes. No hay alguien que se de cuenta si te caíste en el baño o que te prepare una sopa caliente si andas enfermo como probablemente sucedería si vivieras con tus papás. Es importante entonces que seas muy conciente de tus alrededores y que hagas todo con cuidado para evitar accidentes. Identifica números de emergencia (ambulancia, bomberos, etc) y guárdalos en tu celular y ojalá no tengas algún incidente en el que quedes inconsciente porque es casi seguro que nadie se dará cuenta… afortunadamente en todos los años que llevo sola no he enfrentado una situación así.

Conclusión

Estas son las ventajas y desventajas que se me ocurren después de llevar tanto tiempo viviendo sola. Por supuesto para mí ya es un estilo de vida cómodo y me costaría muchísimo trabajo volver a compartir con alguien pero eso no significa que lo recomiende para todos, por eso listé los inconvenientes también para que te formes tu propio criterio.

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Tips para empezar a ahorrar

Imagina el lugar al que más tienes ganas de viajar. Ese del que has oído un montón de historias o del que te enamoras cada que miras una fotografía. Ahora imagina que tu jefe te dice que te autoriza un mes de vacaciones o en pocas palabras imagina que el trabajo no es una limitante… ¿tendrías suficiente dinero para tomar tus vacaciones en este momento e irte al lugar que imaginaste o eso sí te limitaría?

Ahora imagina otro escenario en el que hay recortes de presupuesto en el trabajo y te anuncian que solo podrás quedarte hasta fin de mes. ¿Tendrías suficiente dinero para subsistir unos meses en lo que encuentras otro trabajo o empezarías a hacer llamadas para endeudarte con tus amigos y familiares porque no tienes suficiente ni siquiera para pagar la renta del próximo mes?

Lo que quiero compartir hoy son tips básicos que he aprendido al ahorrar y que pueden servir para empezar.

blog-ahorro

1) Tener un objetivo

Si nunca has ahorrado en tu vida va a ser muy difícil que empieces si nada más piensas «quiero ahorrar» sólo porque sabes que es lo que haría cualquier adulto responsable. Para comenzar es bueno tener algo que te motive.

Hace un momento escribí dos escenarios porque hay gente que se ve más motivada por cosas que puede ganar, hacer o la perspectiva de alguna experiencia positiva. También hay gente que se ve más motivada por las cosas que quiere prevenir o por la posibilidad de perder algo. Sea cual sea el caso en el que te encuentres es necesario que te plantees un objetivo claro como «Tener suficiente dinero ahorrado para dar un 30% de enganche del coche que quiero comprar este año» o «Tener suficiente dinero ahorrado para poder pagar la colegiatura de mis hijos durante 4 o 5 meses en caso de que me quede sin trabajo».

Si ya has empezado a ahorrar, entonces seguramente sabes que debes tener dinero para los dos escenarios: un fondo de emergencias al cual recurrir y algo de dinero para poder ir cumpliendo tus metas.

2) ¿Cuánto ahorrar?

Al menos 20% de tu sueldo tiene que estar destinado al ahorro cada mes. Procura que tus necesidades básicas como comida o pago de renta estén cubiertas con el 50% de lo que ganas en el mes, que solo gastes el 30% en otro tipo de cosas como la ocasional ida al cine y el 20% no lo toques para nada. Si puedes ahorrar más del 20% intenta hacerlo… te conviene especialmente para cosas más grandes o de largo plazo (como el enganche de una casa o para el retiro).

3) Identifica gastos innecesarios y elimínalos

El reto para muchos es vivir con el 80% de lo que ganan porque tienden a gastar de más especialmente en esta época en la que las apariencias de lo que tienes, cómo vistes o los lugares que visitas están bajo la mira de todos gracias a las redes sociales.

Para identificar gastos innecesarios tienes que llevar un registro diario de qué es lo que gastas. Puedes llevarlo en hojas de Excel o en apps como Money Lover. Separa tus gastos en categorías claras como alimentación, transporte, entretenimiento, etc. Al final del mes revisa en qué gastaste la mayor parte de tu dinero y piensa en opciones para reducir el gasto, como ejemplo tal vez hayas notado que gastas $2,400 desayunando diario en Starbucks (me llegó a pasar) y si compraras cosas para preparar el desayuno en casa posiblemente gastarías menos.

4) Aparta tus ahorros desde el principio

Mi mamá cuenta que ella empezó a hacerse el hábito de ahorrar cuando empezó a participar en una «tanda» con sus compañeras de trabajo. Tan pronto como cambiaban su cheque cada quincena, tenían que depositar el dinero de la tanda sin tener oportunidad a gastarlo en otra cosa.

No es necesario que participes en una tanda para poder apartar el monto que quieres ahorrar desde un principio. Puedes tener una suscripción que deposite una cierta cantidad a una cuenta de ahorros cada mes en automático. El punto es reducir la posibilidad de que sigas gastando el dinero tan pronto como te llega.

 

Estos son los tips que tengo para alguien que quiere empezar a ahorrar.

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¿Qué hacer para escribir más y autocensurarte menos?

Tengo una confesión que hacer: Me cuesta mucho trabajo escribir.

En los últimos 5 años he abierto 3 diferentes blogs y todos los he cerrado. Empiezo con mucha energía para escribir el primer post, tomo algo de tiempo para escribir el segundo y es casi un milagro si llego al tercero. La razón es bastante simple: Me autocensuro en exceso.

Antes de empezar a escribir normalmente paso por una lluvia de ideas sobre el tema que me gustaría abordar, sólo que a cada idea le encuentro un problema… Que no es interesante, que no soy una experta en el tema, que seguramente hay miles de personas que han escrito sobre lo mismo, etc.

Hoy decidí escribir esto porque estoy casi segura que no soy la única persona a la que esto le sucede y quería compartir algunas ideas que he visto para que ataquemos el problema juntos.

blog-autocensura

¿Qué hacer?

A) Vencer el impulso de querer ser perfecto

Uno de los peores efectos de las redes sociales hoy en día es que tendemos a creer que todos son felices, exitosos y llevan vidas interesantes o tienen cosas que no tenemos. Casi todos comparten fotos y videos de fiestas, viajes, su última visita al gimnasio, etcétera y nos provoca el impulso de querer mantenernos a la altura, pero toda la gente enfrenta dificultades y a la hora de escribir éstas suelen proporcionar una mejor fuente de inspiración. Piensa en las mejores historias que has leído… en la mayoría los protagonistas se enfrentan a un problema y casi siempre terminan aprendiendo algo en el proceso ¿cierto?

B) Decir lo que sabes aunque no seas un experto

Lo cual no quiere decir que te hagas pasar por uno y empieces a escribir cosas que puedan perjudicar a quien las lee.

En este punto lo importante es escribir desde tu perspectiva: lo que sabes, haces o sientes y siempre ser honesto sobre tu nivel de conocimientos del tema. Por ejemplo, en alguna ocasión un conocido empezó a escribir sobre su experiencia buscando un departamento para rentar y todos los obstáculos que enfrentó al ser la primera vez que lo hacía. Quienes lo leyeron y estaban viviendo el mismo proceso agradecieron algunos consejos y compartieron otros.

C) Salir un poco de tu zona de confort

Si lo que te incomoda es la creencia de que tu vida es tan monótona que realmente no tienes algo interesante que decir, entonces empieza experimentando algo que salga un poco de tu zona de confort. Puede ser algo tan simple como ir a un restaurante al que no hayas ido antes, o escuchar un género musical diferente. La idea aquí es que vayas rompiendo un poco con la monotonía y puede ser que incluso encuentres algo de inspiración.

D) Imaginar que escribes para amigos

Si hay cosas que sabes y que podrían ser beneficiosas para tus amigos se las dirías ¿o no?. No te pondrías a pensar en que seguramente hay otras tres mil personas que podrían decirles lo mismo o en que van a pensar que eres aburrido. Me puedes decir que al escribir sí hay tres mil personas que pueden decir lo mismo que tú, pero pensar en eso no les impidió escribir y a ti no debería impedirte ser la persona tres mil uno. Si tienes algo que compartir para ayudar a alguien más no hay razón para que no lo escribas.

Por el momento esto es todo lo que puedo escribir sobre el tema. Espero que estos tips nos sirvan para vencer el bloqueo por autocensura juntos.

Si este post te sirvió, vuelve a visitar el blog dentro de algunos días para ver más temas de tu interés. ¡Gracias por leerme!

Crea tus propias afirmaciones para cuando te falta motivación.

Escribir afirmaciones parece una buena idea para empezar el año con energía y probablemente es lo que estés buscando. Sin embargo, la razón por la que yo quise escribir afirmaciones fue un poco diferente y quiero compartirla.

blog - afirmaciones

Mi historia

Recientemente me he sentido frustrada porque diversas situaciones en el trabajo no han salido como esperaba que sucedieran, además de que el ambiente en general en la oficina ha sido un poco desalentador. Como le doy mucha importancia y es uno de los lugares donde paso más tiempo, empecé a dejar que mi ánimo en general se viera afectado y durante un par de meses había acumulado tanta apatía que por las mañanas podía pasar más de media hora mirando al techo, intentando buscar razones que me motivaran para salir de la cama y auto-saboteándome pensando que de todas maneras no tenía elementos para hacer frente a muchas situaciones y que el universo estaba en mi contra (porque me tiro al drama).

Un sábado decidí que mi razón para salir de la cama sería tomar el día con calma y definir cómo volver al menos a un estado «neutro». Así que después de desayunar me senté a escribir como hago siempre que necesito poner en orden mis ideas y lo que terminé escribiendo fue un conjunto de afirmaciones para recordarme que tengo una vida aparte del trabajo, que tengo cualidades que me ayudarán a ser exitosa en esas otras áreas y que tengo varias cosas por las cuales estar agradecida.

Pero como sé que no estás aquí sólo para enterarte de mi vida y quieres algo útil para ti, aquí te doy los pasos para que puedas escribir afirmaciones que te hagan sentido.

El proceso.

Paso 1: Lista los aspectos de tu vida que son importantes para ti.

Esta lista es de palabras o conceptos generales a los que quieres poner atención y que normalmente guían tus metas. Algunos ejemplos podrían ser «salud», «familia», «trabajo». El número de palabras o conceptos depende de ti y de tus intereses. Entre 4 y 8 es un buen número, no recomiendo más porque serían demasiadas cosas y se diluye la atención que puedes poner a cada una.

Paso 2: Escribe tus cualidades.

Para cada área de tu vida a la que quieres dar foco, escribe una o dos cualidades que tengas y que te ayuden a conseguir tus metas. Anótalas poniendo «Soy ____». Por ejemplo si una de las cosas que te interesa es la salud, puedes poner «soy cuidadoso» o «soy disciplinado». Esto ayuda a que recuerdes tus fortalezas y qué es lo que puedes dar de ti para conseguir lo que te propones.

Paso 3: Agradece lo que tienes.

Después de identificar tus cualidades, piensa también en cosas que ya tengas, logros que hayas conseguido en el pasado e incluso situaciones que tal vez ni siquiera dependían de ti pero que hayan contribuido a tu bienestar. Escríbelas poniendo «Agradezco ____». Para el ejemplo de la salud, podrías poner «agradezco tener todas mis capacidades y tener los recursos para poder nutrirme, ejercitarme y mantenerme saludable». Es importante que tengas en mente qué cosas están a tu alcance o qué tan lejos has llegado para disminuir la sensación de que el universo está en tu contra o de que las cosas no salen como quieres.

Con este paso tienes una afirmación completa. Ejemplo: Soy cuidadoso y disciplinado y agradezco tener todas mis capacidades y recursos para poder nutrirme, ejercitarme y mantenerme saludable.

Paso 4: Haz que funcionen para ti.

Cuando tengas listas tus afirmaciones, ponlas en el formato adecuado para que te inspiren y para que puedas tenerlas a la mano. Puede que disfrutes escribiéndolas en un diario con colores y dibujos, que simplemente las anotes en tu agenda porque te gustan las cosas más sencillas o que seas completamente digital y las tengas en una nota para consultar en tu celular. Esto se trata de automotivarte y el formato debe ser inspirador y cómodo para ti.

Paso 5: Repítelas.

Dependiendo de qué tan desmotivado estés puede que sea necesario que te las digas a ti mismo todos los días en la mañana hasta que sientas que puedes iniciar tus actividades del día más fácilmente o puede que sólo necesites tenerlas a la mano para consultarlas en alguna situación adversa. No vayas a dejar que se queden en un cajón acumulando polvo, especialmente si las necesitas.

El resultado.

Mentiría si digo que soy el optimismo andando después de haber creado mis afirmaciones pero ha pasado un mes desde que las hice y aunqué tardé varios días por fin dejé de pensar que la única razón por la que me tenía que levantar era para obligarme a mí misma a ir a trabajar… ahora me levanto teniendo otros objetivos en mente también. Adicionalmente dejé de sentirme impotente ante las dificultades que tenía y me di cuenta de que aunque no puedo controlar el mundo para que todas se resuelvan, sí tengo cualidades para sobrellevarlas o para encontrar alternativas.

Esto es todo por hoy. Espero que este post te haya servido y de ser así que visites nuevamente el blog para ver más temas de tu interés. ¡Gracias por tu visita!